Constituciones:

Las manzanas de la discordia

Hay quienes opinan que las constituciones centroamericanas deben ser reformadas a menudo, para adaptarlas a una realidad cambiante. Otros opinan que deben permanecer a como están, justamente porque son lo que son: constituciones. El Eslabón pidió a cuatro expertos aclarar el panorama sobre las constituciones de sus países.

Foto: Guillermo Ossa/stock.xchng.
Foto: Guillermo Ossa/stock.xchng.
19. January 2010

1. ¿De qué año data la Constitución actual de su país?
Nicaragua: 1987.
Guatemala: 1986.
El Salvador: 1983.
Honduras: 1982.

2. ¿Quién elaboró la Constitución actual?
Nicaragua: Elaborada en la década de la Revolución. Reformada por las fuerzas políticas siete veces desde entonces.
Guatemala: Una Asamblea Nacional Constituyente.
El Salvador: Una Asamblea Constituyente, luego del desmantelamiento de los gobiernos militares y el advenimiento de gobiernos civiles en la década de los 80.
Honduras: Una Asamblea Nacional Constituyente, cuyos miembros hoy son los principales propulsores del golpe de Estado.

3. ¿Hubo participación popular en la elaboración o fue de alguna manera sometido a un referéndum?
Nicaragua: Un proceso de consultas entre diferentes sectores del país. La Resistencia (Contra) no participó.
Guatemala: Por representación al elegir a la Asamblea Nacional Constituyente y enviando propuestas. La izquierda y la unidad popular tuvieron poco chance para influir.
El Salvador: Una reforma constitucional integral, no ha formado parte del ideario de los grupos de poder económico político del país. Tampoco ha estado al alcance de los grupos de presión social.
Honduras: Elaborada única y exclusivamente de acuerdo a las directrices emanadas de las esferas de poder, hacia sus incondicionales representantes en la Asamblea Nacional Constituyente.

4. Señala las tres debilidades más grandes de la Constitución actual.
Nicaragua:
- Las reformas de 1995 permitieron la reelección por una vez y no sucesiva. Posterior a 1995 las reformas han sido para distribuirse cuotas de poder.
- Las reformas del 2000 someten a los Poderes Electoral y Judicial a un control de la burocracia partidaria, lo cual mina su profesionalización, socava los principios básicos de la democracia y politiza la justicia.
- El déficit constitucional de no separar el Estado y sus instituciones del Gobierno, hace de las instituciones públicas un botín electoral sometido al clientelismo partidario. Las reglas de convivencia básicas de la sociedad se subordinan a los intereses de dos partidos mayoritarios, que por diseño institucional anulan o limitan los principios de pluralismo y la competencia política.
Guatemala:
- No se reconoce como una nación multiétnica y multicultural.
- No se reconoce el carácter social de la propiedad privada. Se sacraliza ésta como absoluta.
- No se permite al Banco Central hacer préstamos al Estado, lo que propicia que este se endeude con la banca privada. Esta prohibición sólo beneficia a la élite financiera del país.
El Salvador:
- No se consigna de manera expresa la separación de funciones jurisdiccionales y administrativas, en el Tribunal Supremo Electoral.
- Derechos fundamentales en la carta magna, se han quedado cortos en relación a derechos humanos reconocidos en el derecho internacional.
- Derechos económicos, sociales y culturales consignados en la Constitución, son de difícil o imposible exigencia ante los tribunales.
Honduras:
- El nombramiento de la dirección del sistema de justicia provoca un alto contenido político en los casos de mayor impacto social, trayendo consigo gravísimos problemas de impunidad.
- Un sistema de gobierno representativo sin una efectiva rendición de cuentas, a la masa poblacional que cada cuatro años acude a las urnas.
- No se reconoce una sociedad multicultural y pluriétnica, que pueda incidir en la toma de decisiones de trascendencia nacional.

5. Señala las tres fortalezas más grandes de la Constitución actual.
Nicaragua:
- Se permite elegir representantes y mecanismos de participación ciudadana en la contraloría social del poder.
- La inclusión de los derechos de autonomía de los pueblos indígenas y minorías étnicas de la Costa Atlántica.
- El carácter profesional, apartidista y no deliberante de las fuerzas amadas.
Guatemala:
- Declara que nuestro sistema de gobierno se basa en “principios de justicia social”.
- Reconoce la preeminencia de los Convenios Internacionales, en materia de derechos humanos, sobre las leyes ordinarias.
- Blinda la alternancia en el poder, no permite la reelección presidencial.
El Salvador:
- Estructura formal de defensa de derechos fundamentales.
- Reconocimiento formal del ser humano como centro y razón de ser de la actividad del Estado.
- Reconocimiento de la alternancia en el ejercicio del poder y la forma democrática y republicana de gobierno.
Honduras:
- Una clara definición de las funciones del sistema institucional del Estado.
- Un catálogo de derechos fundamentales. Su cumplimiento representaría condiciones de vida aceptables para la población.
- Reconocimiento del carácter soberano de los hondureños, para dirigir su propio destino desde su base misma.

6. Señala las principales propuestas de reformas constitucionales, e identifica los grupos que promueven estas reformas.
Nicaragua:
- El Gobierno ha propuesto cambiar el régimen presidencial por uno semi–parlamentario que establezca un Presidente y un Primer Ministro. Permitiría la reelección presidencial continua. Producto de que estas reformas no han sido posibles, el Gobierno ha insistido en modificar la Constitución para permitir la reelección presidencial continua.
Guatemala:
- Propuesta de hacer un sistema bicameral, con un Senado con poderes omnímodos. La propuesta desconoce la existencia de pueblos indígenas y restringe la democracia. Lanzada por un grupo de políticos viejos de la ultra derecha nacional y jóvenes provenientes de las universidades privadas.
- Propuesta de limitar el número de diputados (de 158 a 80), eliminar la elección de diputados por listado nacional, transformar la elección de diputados distritales en uninominal, eliminar el sistema de elección por planilla y elegir a los gobernadores departamentales por voto directo. Lanzada por LIDER, un partido político en formación.
El Salvador:
- Separación de funciones jurisdiccionales y administrativas en el Tribunal Supremo Electoral (FMLN, CD y sociedad civil).
- Disminución del límite de tenencia de la tierra (245 hectáreas) consignado en la Constitución (ARENA, PCN y empresarios).
- Reconocimiento del derecho humano al agua (movimiento ambientalista).
- Promover el desarrollo local y mayor autonomía para los municipios (COMURES, diferentes municipios y partidos).
- Consignar la prohibición del matrimonio entre personas de igual sexo (PDC, ARENA, PCN,  iglesias y movimientos religiosos).
Honduras:
- Pasar de un sistema político representativo a uno participativo, en que el pueblo tenga verdaderamente el poder de dirigir su propio destino.
- Sistemas adecuados de consultas populares.
- Reconocimiento de los derechos sociales y culturales al mismo nivel de los derechos políticos.
- La regularización de la propiedad y el dominio de los recursos estratégicos por el Estado.
- Incorporación de las diferentes formas de propiedad.
- Sistemas populares de elección en el sistema de administración de justicia.
Entre los grupos que promueven las propuestas de reforma se encuentran campesinos, obreros, indígenas, feministas y organizaciones de abogados independientes.

7. ¿Desde cuándo se habla de una reforma de la actual Constitución?
Nicaragua: Desde 2007.
Guatemala: Desde 1986.
El Salvador: Durante todo el período que duró el conflicto armado, luego de la promulgación de la Constitución de 1983, se venía hablando de reforma constitucional.
Honduras: Desde que se creó. La Asamblea Nacional Constituyente surgió como propuesta de organizaciones de distintas índoles y objetivos, desde hace diez años.

8. Según la propuesta, ¿quién elaboraría la nueva Constitución?
Nicaragua: La Asamblea Nacional, a partir de una propuesta elaborada y consensuada por los partidos.
Guatemala: El Congreso de la República.
El Salvador: No se habla de promulgar una nueva Constitución, sino más bien de promover algunas reformas particularísimas.
Honduras: Representantes de diversos sectores de la sociedad, en una Asamblea Nacional Constituyente.

9. ¿Será sometida a consulta popular o referéndum una eventual nueva constitución?
Nicaragua: Debería, e IPADE propuso que en las elecciones municipales de 2008 se consultara a la ciudadanía sobre el ‘si’ o ‘no’ de la reforma. Sin embargo, esta propuesta no fue escuchada.
Guatemala: Si, serán sometidas a referéndum consultivo con la población.
El Salvador: No se reconoce la figura del referéndum. El procedimiento de reforma hace necesaria su aprobación por la voluntad de dos asambleas legislativas.
Honduras: Resulta un imperativo categórico que sea sometida a consulta con todos los sectores de la sociedad.

10. ¿Cree usted que su país tendrá una Constitución reformada o nueva dentro de diez años?
Nicaragua: Si. El peso de la cultura política tradicional (prevalecen grupos de intereses, partidos, familias y clases) indica que habrá reformas. El 20 de octubre de 2009, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia – en un proceso políticamente viciado – emitió una sentencia declarando no aplicable el artículo 147 de la Constitución, que prohíbe la reelección contínua. Con esta sentencia se rompe el orden constitucional y se ha iniciado un nuevo capítulo de la crisis de ingobernabilidad del país.
Guatemala: Sí, hay necesarias redefiniciones sociales y políticas, para alcanzar la democracia del siglo XXI. Hacerlo es imperativo.
El Salvador: Es probable que con el triunfo del primer gobierno de izquierda se abran los espacios políticos, para debatir acerca de la conveniencia o no de promover una reforma integral a la Constitución de la República. Pero hasta la fecha, ningún grupo de la sociedad civil, ni política, impulsa una reforma integral a la Constitución.
Honduras: Poco probable, aunque el golpe de Estado sólo abrió el camino irrenunciable para que todos, como pueblos, alcancemos la meta trazada. Pero requiere la creación de un frente amplio de los sectores opuestos al golpe.

Con aportes de Jari Dixon Herrera, Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia/Honduras; Helmer Velásquez, CONGCOOP/Guatemala; Mauricio Zúñiga, IPADE/Nicaragua; y Julio Olivo, Universidad de El Salvador/El Salvador.

Send til en ven   Print siden  
Eslabón

Este texto ha sido tomado de nuestra revista Eslabón, tomo 42. También queda la posibilidad de ver la revista en línea o suscribirse a futuras publicaciones. La suscripción es gratuita.