Opinión:

El Salvador pagará la cuenta del TLC

El Salvador está en problemas con Pacific Rim. Las posibilidades de evitar una demanda multimillonaria son mínimas, opina joven de ADES, zona en donde opera la empresa minera.

20. August 2010

Por Elvis Nataren, Coordinador, ADES

El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), dio a conocer este 2 de agosto, el rechazo a las objeciones preliminares del Estado salvadoreño contra Pacific Rim – una empresa minera de capital canadiense-estadounidense operando en El Salvador – y declaró procedente la demanda de esta empresa.

A la derecha de El Salvador nunca le preocupó las graves consecuencias que traería a la población salvadoreña la firma del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica. Junto a la dolarización de nuestra moneda. Este tratado ha sido uno de los desequilibrantes más aberrantes de la balanza comercial de El Salvador ante los Estados Unidos, convirtiéndose en una de las mayores fuentes de pobreza para el país.

Los y las diputados de derecha firmaron el documento que le permite a las más salvajes instituciones imperiales dictar las reglas con que se juega en los tratados de libre comercio.

Estado difícilmente gana

La demanda minera de 100 millones de dólares presentada por Pacific Rim, demuestra la vulnerabilidad en que nos tiene el tratado ante las transnacionales.

El marco jurídico que defiende supuestamente los intereses de nuestra república, es inferior a las leyes comerciales del CIADI. Ante este tribunal como dependencia del Banco Mundial, es difícil que un Estado gane un conflicto, porque su política institucional trabaja por garantizar la libre inversión en beneficio de las transnacionales.

Otro de los grandes problemas que juegan en contra de El Salvador, son las deudas prestamistas contraídas con del Banco Mundial. Si el tribunal definitivamente decide a favor de Pacific Rim, entonces este banco chantajeará al gobierno para que se pague la demanda interpuesta por la la empresa minera. Esto sería fatal para nuestro pueblo.

Trabajar menos para el diablo

El silencio de la cancillería ante la anulación de las objeciones presentadas por nuestro Estado, demuestra el grado de dependencia que tenemos ante las instituciones bancarias. El endeudamiento internacional nos tiene del pelo.

Estas son razones suficientes para dar impulso a una segunda etapa de reforma fiscal, que aplique los métodos necesarios que obliguen a la burguesía y transnacionales radicadas en nuestro país, y mayores beneficiadas con el TLC, a pagar los impuestos correspondientes para bajar el endeudamiento internacional. Así nuestro pueblo trabaje menos para el diablo.

Ir rompiendo con los tratados comerciales y las instituciones bancarias del imperio, implica para nuestro gobierno una mayor capacidad para acercarse a la integración comercial y financiera que el Sur de América ofrece a través de sus instituciones en construcción, como el Banco del Sur, que operarán con más justicia equitativa ante los Estados partes.

Si tuviéramos un liderazgo gubernamental con capacidad y transparencia en la contextualización y explicación de estas cosas impuestas por la derecha mafiosa, la sociedad salvadoreña tuviera una mejor visión sobre el futuro que necesitamos construir, desmontando este estado de cosas erróneas que nos ponen en vergüenza ante empresas como Pacific Rim, que se vienen de Inglaterra a radicarse a Estados Unidos, para amparar su demanda en el TLC.

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