Honduras:

“Sigue la represión”

Un nuevo informe documenta graves violaciones de los derechos humanos en Bajo Aguán, Honduras. “Las organizaciones campesinas viven en total indefensión y desprotección,” manifiesta Misión Internacional.

Ser campesino organizado en Bajo Aguán tiene un costo que se cobra en secuestros, tortura, lesiones múltiples,abusos sexuales y hasta asesinatos. Foto de archivo: Christian Korsgaard.
Ser campesino organizado en Bajo Aguán tiene un costo que se cobra en secuestros, tortura, lesiones múltiples,abusos sexuales y hasta asesinatos. Foto de archivo: Christian Korsgaard.
10. March 2011

Por Christian Korsgaard, Asesor en Comunicaciones, ActionAid

“Sigue la represión y violencia contra integrantes de las comunidades y organizaciones campesinas, quienes viven en total indefensión y desprotección ante la parcial actuación de las autoridades,” concluye un nuevo informe sobre los derechos humanos en Honduras.

El informe ha sido elaborado por una Misión Internacional, cuyos integrantes visitaron al Bajo Aguán, zona en dónde los enfrentamientos entre campesinos, fuerzas de seguridad privada e inversionistas y terratenientes han aumentado considerablemente durante meses.

“Los crímenes cometidos contra la vida en el Bajo Aguán están encaminados a la impunidad, lo que facilita la repetición de violaciones a los derechos humanos. Ante esta situación, la Misión hace un llamado a las autoridades nacionales a cumplir con su deber de investigar y sancionar todos los asesinatos y crímenes cometidos contra campesinas y campesinos en el Bajo Aguán, y perseguir penalmente tanto a los autores materiales como intelectuales,” expresa el informe, publicado el pasado 4 de marzo.

Asimismo, hace un llamado al inmediato cese a la represión y la violencia contra el movimiento campesino y la adaptación de medidas efectivas que brinden protección a las personas en riesgo.

Los hechos

Entre los hechos destacados por la Misión Internacional se destaca:

  • Desde enero 2010, 19 campesinos pertenecientes a organizaciones del Bajo Aguán han sido asesinados.
  • Se han cometido múltiples violaciones del derecho a la integridad de la persona, incluyendo amenazas y hostigamientos permanentes a dirigentes e integrantes de las organizaciones campesinas.
  • Se ha conocido casos de secuestro y tortura, lesiones múltiples y de abusos sexuales.
  • Se continúan los desalojos forzosos violatorios del derecho a la alimentación, vivienda y salud, de los asentamientos campesinos.
  • Se incumplan las disposiciones legales y acuerdos políticos que obligan a las instituciones del Estado a entregar tierras a las empresas campesinas
  • Se incumplan los compromisos adquiridos para garantizar el derecho a la educación, a la salud y a la vivienda.
  • Se observa un proceso de estigmatización y criminalización de la lucha campesina, incluyendo detenciones arbitrarias, 162 personas procesadas y una persecución sistemática contra la dirigencia campesina.

Recomienda redefinir el desarrollo rural

Con base en los hechos documentados durante su visita, la Misión Internacional recomienda “redefinir la orientación del desarrollo rural vigente cambiando de un modelo basado en el agro-negocio y el acaparamiento de tierras a políticas que fomenten la agricultura campesina sostenible, y la implementación de una reforma agraria integral que en Honduras es un mandato constitucional.”

En este contexto, reconoce el papel fundamental de la comunidad internacional en la protección y promoción de los derechos humanos, lo cual implica que el cuerpo diplomático debe contribuir con medidas concretas y contundentes a una mayor protección de las personas en riesgo. Como consecuencia, debe asegurarse “que su cooperación se condicione al respecto irrestricto de los derechos humanos,” expresa el informe de la Misión Internacional.

En el caso particular del Bajo Aguán, la Misión recomienda que “la cooperación bilateral y los bancos multilaterales revisen todos sus acuerdos de cooperación financiera con las fuerzas de seguridad pública y las empresas privadas presuntamente involucradas en actos de violencia, hostigamiento y violaciones de derechos humanos en la región.”

La Misión Internacional
La Misión Internacional realizó su visita a Bajo Aguán entre el 25 de febrero y el 4 de marzo de 2011.
Mantuvo reuniones con diversas organizaciones y comunidades campesinas, así como con autoridades tales como la Fiscalía, jueces y el Instituto Nacional Agrario (INA) a nivel regional. También se entrevistó con representantes de la comunidad internacional, Fiscalía Especial de Derechos Humanos y la Comisión de Verdad.
La Misión Internacional estaba compuesta por APRODEV (Asociación de Agencias de Desarrollo ligadas al Concejo Mundial de Iglesias), CIFCA (Iniciativa de Copenhague para América Central y México), FIAN Internacional, FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos), Rel-UITA (Regional latinoamericana de la Unión Internacional de los Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines) y Vía Campesina Internacional.
La Misión recibió apoyo de parte de CDM (Centro de Derechos de Mujeres), CIPRODEH (Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras), COFADEH (Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras), Comisión de Verdad, FIAN Honduras,  Vía Campesina Honduras y la Ayuda de las Iglesias Protestantes de Suiza (HEKS).

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