Informe ActionAid:

Baja dependencia de Cooperación Externa

Un nuevo informe de ActionAid trae buenas noticias. Menos dependencia de donantes, mejores recaudaciones internas, y mejor calidad de la cooperación externa está cambiando el panorama mundial.

Hay buenas razones para celebrar en Ghana. Durante la última década, la dependencia del país africano hacia la cooperación descendió del 47% al 27% del presupuesto nacional. Foto: Christian Korsgaard.
Hay buenas razones para celebrar en Ghana. Durante la última década, la dependencia del país africano hacia la cooperación descendió del 47% al 27% del presupuesto nacional. Foto: Christian Korsgaard.
22. September 2011

Por Christian Korsgaard, Asesor en Comunicaciones, ActionAid. 

Tenemos buenas noticias.

Los países en vías de desarrollo están dependiendo menos de la cooperación externa. Durante la última década, la dependencia ha descendido en un tercio en promedio en los países más pobres. En Ghana, la dependencia en la ayuda descendió del 47% al 27%, en Mozambique del 74% al 58% y en Vietnam del 22% al 13%. En Nicaragua, el porcentaje del presupuesto nacional que se financia por la cooperación externa ha caído en un récord de 12.5% en 2003 a 6% en el 2010 (cifras locales proporcionados por del economista Adolfo Acevedo).

Según el informe Real Aid 3 de ActionAid, a pesar que los niveles de ayuda han aumentado a nivel global, el crecimiento económico y la capacidad de los países para poner en marcha sus propios recursos, también se han incrementado con mayor rapidez.

‘Ayuda real’ promueve el cambio

El tipo de cooperación que contribuye a respaldar las impresionantes reducciones de dependencia es lo que ActionAid denomina ‘ayuda real’… es decir aquella que permite a hombres y mujeres pobres materializar sus derechos y reducir la desigualdad. Una ayuda real que de manera directa podría ofrecer apoyo a pequeños campesinos, facultando a las mujeres o construyendo escuelas; aunque también podría hacerlo de manera indirecta al ofrecer apoyo en los sistemas tributarios, mejorando el gobierno o el desarrollo económico. Además la ayuda real es justificable y transparente desde el principio hasta el final, y en su camino le saca el máximo provecho a cada dólar invertido. A los países en vías de desarrollo les brinda apoyo porque les permite tomar sus propias decisiones. Sin embargo, la ayuda de calidad inferior no lo ofrece – y todavía existe gran cantidad de ella en el mundo que nos rodea.

La ayuda real está marcando tal enorme diferencia debido a que no está vinculada a exportaciones excesivamente costosas del país que brinda la ayuda o a una asistencia técnica no solicitada o demasiado cara. Si bien debe ser empleada para reducir la pobreza, ya sea de manera directa o indirecta, la ayuda no impone a los países que la reciben condiciones normativas o prioridades de asignación. Esta ayuda real tampoco incurre en costes administrativos excesivos.

En Nicaragua, el porcentaje del presupuesto nacional que se financia por la cooperación externa ha caído en un récord de 12.5% en 2003 a 6% en el 2010. Foto: Christian Korsgaard.
En Nicaragua, el porcentaje del presupuesto nacional que se financia por la cooperación externa ha caído en un récord de 12.5% en 2003 a 6% en el 2010. Foto: Christian Korsgaard.

Los casos emblemáticos

Para asegurar que la ayuda contribuya a reducir la dependencia de la misma, los países en vías de desarrollo están poniendo en práctica sistemas que responsabilizan a los países donantes. En Ruanda, un sistema de semáforos asigna puntuaciones a los donantes acerca de factores tales como el nivel de utilización de los sistemas de financiación de su propio país y de su apoyo presupuestario para la adquisición y la gobernabilidad.

Los gobiernos de los países en vías de desarrollo también se están responsabilizando más con su propia gente, en lugar de hacerlo para con los países donantes. Otro factor clave para el mejoramiento de la situación es que en años recientes muchos países han aumentado los ingresos procedentes de los impuestos entre el 4 y 8% del PIB.

Los donantes pueden sostener este proceso proporcionando más ayuda real, que les permite a los países en vías de desarrollo tomar sus propias decisiones. En Ghana, los países donantes han depositado en un fondo común un tercio de toda la ayuda prestada mediante un programa flexible que puede reducir el coste de la puesta en marcha de los recursos necesarios. Los países donantes también pueden demostrar su propia transparencia y responsabilidad publicando los pormenores de su trabajo en un formato acordado a nivel internacional, además de facilitar asistencia para apoyar la puesta en marcha de los recursos internos.

Así andan los donantes

La proporción de ‘ayuda real’ ha aumentado. Pero todavía se ofrece una gran cantidad de ayuda de calidad inferior y las características de los donantes varían enormemente a la hora de facilitar su ayuda real. Como ilustración de la proporción de ayuda prestada por los países donantes se ha constatado que en el año 2009, Irlanda, el Reino Unido y Luxemburgo facilitaron la mayor cantidad de ayuda real, mientras que Grecia, Francia y Austria facilitaron la menor cantidad.

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