Nuevas lideresas en Matagalpa
Mujeres jóvenes rurales conocen sus derechos y se convierten en agentes de cambio dentro de sus comunidades.
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Un total de 33 mujeres jóvenes se graduaron de la Escuela de Lideresas de Fumdec, nuestra organización asociada.
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Por Maryórit Guevara G., Asistente en Comunicación, ActionAid.
El día llegó. El ‘corre-corre’ inició temprano.
Están emocionadas y no es para menos. ¡Es su graduación!
Ellas son las nuevas lideresas de Matagalpa.
“Significa que ahora podemos defender nuestros derechos, ser libres y opinar, pero también invitar a otras mujeres para que conozcan sus derechos, porque no todas los conocen”, dice Erminia Avilés de 22 años, cuando le pregunto qué significa para ella ser Lideresa.
Erminia ha cambiado. No es la misma de hace un año cuando inició en la Escuela de Lideresas de la Fundación Mujer y Desarrollo Económico Comunitario (Fumdec), nuestra organización asociada.
En ese entonces no se sentía con la fortaleza suficiente para pararse frente a un grupo de personas, hablar en voz alta y defender sus derechos.
Hoy hasta entrevistas da y con aplomo dice: “puedo lograrlo y lo haré para defender los derechos de las otras mujeres y los míos”. Y no está sola, otras ‘golondrinas’ la ayudarán a ‘hacer verano’.
En esta ocasión son 33 jóvenes y 30 mujeres adultas de Terrabona, San Ramón, San Isidro y la Zona Sur de Matagalpa, que en sus comunidades serán el efecto multiplicador de conocimientos.
Incidencia en la administración pública
“Es una gran experiencia. Estar en la escuela les proporciona herramientas e instrumentos para ejercer su ciudadanía, partiendo de su participación en los espacios de toma de decisión a nivel comunitario”, explica Marlene Rodríguez, directora ejecutiva de Fumdec.
Este proceso de participación en municipios como Terrabona, San Isidro y Matagalpa se ha concretado en Agendas Juveniles y Políticas Municipales, que pretenden dar repuestas a las necesidades de la mitad mujer de sus comunidades.
“A nivel municipal se hace un esfuerzo porque los gobiernos municipales reconozcan esa agenda como un instrumento de gestión que contiene todas las demandas, necesidades que las jóvenes se plantean, entre lo que resalta violencia, problemas en la educación, tema de salud sexual reproductiva, entre otros”, explica Marlene.
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También se formaron mujeres adultas, algunas de ellas, progenitoras de las jóvenes graduadas de lideresas.
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También son emprendedoras
De este proceso y dentro del proyecto “Mujeres rurales recrean su presente”, financiado por la Unión Europea y ActionAid, 22 jóvenes concretaron 12 iniciativas económicas entre panaderías, comedores, tiendas, granjas avícolas y puestos de verduras.
“Las jóvenes han respondido. Muchas sacan adelante sus iniciativas económicas, resuelven sus problemas y mejoran las condiciones de vida de sus familias. Tiene que ver con la actitud de la persona y las características empresariales de cada joven. Hemos tenido bastante éxito”, dice Marisol Benavides, gerenta del programa Mujeres Emprendedoras.
Sin embargo la tarea a futuro es que además de ser emprendedoras, propietarias de empresas, generadoras de empleos, las jóvenes lideresas cuenten con el tiempo necesario para participar en los espacios públicos, formando conciencia social y política alrededor de las demandas de las mujeres.



