La democracia en Guatemala
Entrevista sobre el proceso electoral y la democracia en Guatemala con Claudia Virginia Samayoa, Defensora de Derechos Humanos.
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Entrevista realizada por: Mikkel Møldrup-Lakjer, cooperante/CUC
¿Qué balance podemos hacer de manera general del proceso de democratización del país después de la dictadura militar?
Desde la perspectiva formal, se ha consolidado el instrumento electoral de las democracias representativas con esta elección. El Tribunal Supremo Electoral y el pueblo de Guatemala han demostrado que pueden llevar a cabo el proceso de votar en un ambiente de libertad e incluso podría decirse de fiesta electoral. Existe un ambiente de voluntariado para la observancia de este derecho totalmente extendido entre la población.
Sin embargo, aún desde los estándares de una democracia representativa, nuestro sistema tiene aún mucho déficit como para considerarnos una democracia en pleno sentido de la palabra. Existen profundas deficiencias en el sistema de partidos políticos que ponen en cuestión el derecho de elegir - en el fondo elegimos a quién la oligarquía o la mafia deciden debemos elegir – y también los controles democráticos del proceso: las deficiencias en el padrón, la falta de controles sobre la financiación de campañas.
Como claramente expresó el estudio de la CEPAL sobre las democracias de América Latina, la existencia de una democracia representativa no implica necesariamente la democratización de nuestros países; en el caso de Guatemala esto es dolorosamente cierto. Hemos sido testigos de un proceso electoral llamado 'exitoso' en donde un porcentaje ligeramente mayor de guatemaltecos y guatemaltecas votaron en las urnas para elegir una opción que no cambiará radicalmente los destinos del país en tanto que ninguno de los dos reta los problemas estructurales del país.
El columnista Haroldo Shetemul ha opinado que la participación de Rigoberta Menchú como mujer indígena en las elecciones presidenciales significa “un paso hacia la modernidad” ¿Qué considera usted que ha significado la participación de Menchú en las elecciones?
Rigoberta Menchú ha incursionado en la política electoral y con ella un grupo del movimiento indígena que de ahora en adelante tendrán que construir una opción política electoral. Era un paso necesario para un movimiento que inició planteándose ante el Estado en la década de los setenta en dos miradas: la culturalista y la revolucionaria.
Su participación muestra con claridad que el mundo indígena no es homogéneo y al igual que sus contrapartes de las otras etnias mantienen una visión más bien conservadora de la realidad. Para Menchú y sus compañeros y compañeras inicia el debate sobre cuál es su posición y su oferta ideológica para las grandes mayorías. ¿Fue la mejor opción desdibujarse de las luchas por la tierra o plantear modelos de rebalse económico como lo hicieron?
Para mí más que un ingreso a la modernidad; lo que ocurrió en estas elecciones fue una ruptura de un mito de la separación entre las luchas sociales y la participación electoral, lo que ya fue dado en América del Sur.
Algo nuevo ha sido la descentralización de los centros de votación ¿Ha funcionado? ¿Qué nivel de participación ha tenido la población rural e indígena en las elecciones de septiembre?
Aún es muy temprano para decir ya que no tenemos accesibles todos los datos oficiales pero por los números globales, el voto en las aldeas no significó una reducción del abstencionismo global. En algunos espacios de población indígena de occidente, la participación fue evidente pero habrá que hacer un estudio más específico.
El Observatorio Indígena señala que más mujeres indígenas participaron en estas elecciones gracias a la descentralización; pero en números globales no es suficiente. Lo que demuestra esto es que no sólo es cuestión de accesibilidad, también es cuestión de que el votante tenga una razón para votar, y para muchos el sistema es más una desilusión que una razón para votar.
Muchos hablan de las grandes cantidades de dinero que los partidos han invertido en comprar votos. ¿Estima usted que la compra se ha hecho a una escala mayor que en elecciones anteriores? ¿Puede poner en peligro la libertad del voto?
No hubo una escala mayor de compra de voto. Realmente este fenómeno es tan viejo como el proceso democrático de 1985. También hay intimidación y violencia política que de hecho han ido en aumento en cada uno de estos procesos. Entre ambos fenómenos, la libertad del voto se ha ido perdiendo. Demostrar que aquel que vota lo hace bajo coerción; eso es más complejo. Es por ello que los observadores electorales siguen reportando procesos limpios.
En estas y pasadas elecciones, la población indígena de algunos municipios donde hubo masacres masivas ha votado por partidos o políticos ex militares vinculados con las atrocidades. ¿Muchos afirman que eso sucede por la ignorancia de los indígenas debido a la pérdida de su memoria histórica?
Creo que es algo más complejo que pérdida de memoria histórica. El fenómeno tiene que entenderse como parte de los aprendizajes mismos del genocidio y del terrorismo de Estado. Durante estos procesos de gran violencia a las personas se les enseñó a temer al cambio y aceptar el status quo y al modelo militarista. El pensamiento hegemónico fue impuesto a sangre y fuego a la población guatemalteca en general y, en particular, a las poblaciones víctimas y en el entorno del genocidio. ¿Por qué han de votar por alguien que les ofrece el cambio? Si las consecuencias pueden ser el sufrimiento. Para que una propuesta diferente tenga una posibilidad en Guatemala, su appealing debe ser muy poderoso para vencer el temor al cambio que ha sido formado por las graves violaciones de derechos humanos y por las centurias de opresión. Es por ello, que cuando se presentan candidatos que representan al 'opresor', la víctima vota por ella; así fue educada.
¿Por qué la experiencia en las consultas populares sobre minería no ha impactado más a los resultados electorales? ¿En varios municipios hubo un ‘no’ rotundo a la explotación minera, sin embargo en las elecciones votaron por partidos que son a favor de la minería?
Porque las consultas en torno a la minería son experiencias locales que no logran visualizarse y relacionarse con realidades nacionales. La mayor parte de esos procesos se han quedado en los resultados y no han podido dar un salto hacia lo propositivo y lo electoral. Además, todas las consultas fueron golpeadas por la negativa de la corte de constitucionalidad sobre la vinculancia de las mismas, lo que termina desgastando los liderazgos locales que la impulsaron. En muchos casos, las personas que pueden apoyar las consultas pueden tener preocupaciones más grandes sobre temas como el de la seguridad que fue llevado a un nivel de terror.
Ha sido una época electoral muy sangrienta. El vicepresidente Eduardo Stein ha afirmado que los asesinatos a pilotos de buses urbanos tienen fines políticos. ¿Quiénes se benefician de los asesinatos? ¿Qué evidencias existen que puedan comprobar las acusaciones del vicepresidente?
De hecho los asesinatos a los pilotos fueron solo uno de los elementos, luego se trasladó hacia el rapto de los niños y los posteriores linchamientos, y luego se empezó a vivir una violencia deliberada en comunidades que viven en paz. Todos estos fenómenos de violencia parecieran ser intencionados. De hecho, en el caso de las muertes de los pilotos de buses, no fue tanto el número el que aumentó sino la atención de la prensa y las protestas de los pilotos. En cuanto al robo de niños que es un fenómeno antiguo ligado a las adopciones de niños, se encontró que algunos de estos fueron rumores provocados para generar linchamientos y la violencia provocada fue real.
Los dos partidos que se beneficiaban directamente de este tipo de ‘aumento’ de la atención del tema de seguridad fueron el Partido Patriota y su ‘Mano Dura’, y la GANA y su ‘Seguridad Total’ (lemas de las campañas electorales, ed.). El vicepresidente Stein acusó veladamente al Patriota de incitar la violencia, la UNE incluso dio un nombre. Sin embargo, ninguno de los dos ha generado pruebas. Lo que nosotros hemos podido evidenciar en los casos que hemos investigado de este tipo de violencia es que las estructuras clandestinas están efectivamente detrás de estos hechos y que todos los partidos antes mencionados: Patriota, UNE y GANA, tienen intereses en estos y podrían ordenarlos.



